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¿Cuándo se debe llamar al médico luego del trasplante?

Mientras el paciente se recupera, debe contactar al profesional ante cualquier preocupación que tenga.

¿Cuándo se debe llamar al médico luego del trasplante?

Después de recibir un trasplante, es importante que el paciente se mantenga en contacto con el equipo de profesionales que se encargó de la intervención. Ellos le darán seguimiento al estado de salud del trasplantado a través de exámenes de sangre de rutina, análisis médicos y visitas a la clínica de trasplante.

Entonces, mientras se recupera y aprende cómo cuidar de sí mismo, la persona debe contactar a su coordinador de trasplante y/o a su médico ante cualquier pregunta o preocupación que tenga. El detectar y tratar los problemas a tiempo, antes de que se conviertan en algo más serio, es importante para su salud a largo plazo. Por eso, es importante recordar que el equipo de profesionales está para ayudarlo y para darle apoyo a lo largo del proceso del trasplante.

Hay algunos síndromes que son específicos al órgano trasplantado. Por ejemplo, el receptor de un trasplante de pulmón tiene preocupaciones distintas que el de un trasplante de riñón. Sin embargo, existen algunos síntomas que ocurren con cualquier tipo de trasplante de órgano y que se deben informar:

  • Fiebre de 38.5˚ C o más alta.
  • Presión sanguínea más alta que los límites usuales.
  • Cambios en la orina: una cantidad mayor o menor que la usual, color rojo o marrón, o una sensación de ardor.
  • Cambio en las heces fecales: cantidad mayor o menor que la usual, cambio en el color y la consistencia, heces negras o con sangre.
  • Edema (líquido, inflamación, hinchazón) en la cara, el abdomen, las piernas o los pies.
  • Subir de dos a tres 1 kilogramos de peso de un día para otro.
  • Un dolor nuevo.
  • Tos que produce mucosa verde o amarilla.
  • Falta de aliento o tener dificultad para respirar.
  • Dolor en el pecho u opresión en el pecho.
  • Náuseas, vómitos.
  • Inhabilidad de tomar sus medicamentos o cuidar de sí mismo.
  • Sentirse mareado o muy débil o cansado.

Fuente: International Transplant Nurses Society (ITNS)

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