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Aspectos psicológicos del diagnóstico de la enfermedad renal crónica

Las emociones deben ser resueltas de la mejor manera posible a través de un profesional.

Aspectos psicológicos del diagnóstico de la enfermedad renal crónica

Cuando una persona recibe la noticia de que tiene una enfermedad crónica y que debe ser trasplantada para seguir viviendo, el impacto psicológico que se produce tanto a nivel personal como familiar es muy grande. Se genera algo así como un “cóctel” de emociones que deben ser resueltas de la mejor manera posible a través de un profesional de la psicología para que no deriven a otro tipo de patologías.

Se pueden generar distintas etapas de impacto emocional:

Negación y aislamiento: en esta fase el paciente y/o su familia no acepta el diagnóstico, por lo que hará todo lo posible por negar la realidad. Pensamientos como “esto no puede estar ocurriéndome” aparecen con facilidad.

Ira: es el momento en que aparecen preguntas del tipo: “¿Por qué a mí?” o “¿Por qué a él?”. Se genera un intenso sentimiento de ira y hostilidad pudiendo llegar a la agresión activa o pasiva contra cualquier figura de poder: Dios, los médicos, enfermeros, padres. Estar “cegado por la ira” no es un buen aliado para afrontar la enfermedad pero es necesario atravesarla de la manera más asertiva posible para impedir que perjudique tanto al paciente como a las personas más próximas.

Pacto: si clamando contra los demás no se consigue nada, tal vez pidiendo con humildad u ofreciendo algo a cambio las cosas cambien. No confundir con la aceptación ya que el cambio que se quiere obtener es el mismo: no tener la enfermedad. Se trataría de una “negación encubierta”. Un ejemplo claro sería aquella persona que se dice a sí mismo: “Si salgo de esta prometo dejar de beber alcohol”.

Depresión: esta etapa prepara para la aceptación, ya que se es consciente de que se ha producido una pérdida, la pérdida de la salud. En este momento el paciente comienza a tener síntomas depresivos: sentimientos de culpa, de inutilidad, de vacío. Por eso, se puede desencadenar la perdida de energía.

Aceptación: Si el paciente y familiares han pasado, o mejor dicho, han sido ayudados a pasar las fases anteriores, al haber podido expresar sus sentimientos, podrán afrontar con mayor serenidad las nuevas pautas que marcarán su futuro, instaurándose una mayor calidad de vida.

Fuente: ALCER.

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