a ¿Qué tengo que comprar en el supermercado para cuidar el corazón? | Vivir el trasplante Blog
Contact us on 0800 123 4567 or info@cardinal.com

¿Qué tengo que comprar en el supermercado para cuidar el corazón?

Estas son las claves a tener en cuenta para saber cuánto y qué comprar.

¿Qué tengo que comprar en el supermercado para cuidar el corazón?

Reducir el riesgo cardiovascular es posible llevando un estilo de vida saludable, y una de las piezas fundamentales de ese estilo de vida es la alimentación. Para elegir bien lo que se consume, la tarea empieza en el supermercado, ya que las compras determinarán en gran medida la salud del corazón.

Estas son las bases para saber cuánto y qué comprar:

– Verduras y hortalizas. Entre los beneficios que aportan al organismo está la gran variedad de vitamina, además de que son una fuente importante de minerales y oligoelementos. Se recomienda un mínimo de dos raciones de entre 150 y 200 gramos al día (una ración equivale a una ensalada o un plato de verduras cocidas), siendo lo ideal que una de esas raciones sea cruda.

– Panes y cereales: Si se consumen integrales, son una estupenda fuente de fibra, además de proporcionar energía y nutrientes. Entre el 65 y el 75% de su peso son carbohidratos. También contienen hierro, potasio, fósforo y calcio. Se recomienda consumir entre cuatro y seis raciones al día (una ración equivale a alrededor de 70 gramos de pasta o arroz en crudo o a unos 50 gramos de pan).

– Legumbres: Bajas en grasa, suponen una buena fuente de proteínas y fibra y además reducen el riesgo cardiovascular. Los especialistas recomiendan consumir entre dos y cuatro raciones semanales, considerando que cada ración son 70 gramos de legumbres en crudo o un plato individual normal de legumbre cocida.

– Pescados: Su grasa, rica en ácidos grasos polinsaturados omega 3, es una de las mayores aliadas del corazón. Cabe destacar que los azules (caballa, sardina, salmón, atún) tienen mayor contenido graso que los blancos. Se aconseja consumir un mínimo de tres raciones (un filete individual) semanales.

– Grasas: Las de origen animal tienen más ácidos grasos saturados, aunque varía dependiendo de la especie. Los embutidos son los productos alimenticios que mayor contenido de grasa poseen: hasta el 99% en el caso de la panceta, por lo que lo ideal es consumirlos de forma ocasional y moderada.

– Carnes y aves: Aportan entre un 16 y un 22 por ciento de proteínas de alto valor biológico y son una buena fuente de vitaminas del grupo B. Conviene comer de tres a cuatro raciones de carne y aves a la semana, alternando ambas. Una ración equivale a un filete pequeño o un cuarto de pollo.

– Frutas: Contienen fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes, flavonoides, terpenos, selenio, compuestos fenólicos y sustancias fitoquímicas, y la mayoría tiene además un alto contenido en agua que puede llegar al 95%. Se recomienda consumir un mínimo de tres raciones o piezas al día.

– Frutos secos: Son una buena alternativa a las proteínas animales, aunque hay que evitar consumirlos en grandes cantidades por su aporte calórico. Se recomienda consumir de tres a siete raciones semanales: una ración equivale a 30 gramos.

Fuente: Fundación del Corazón.

0 Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*