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Fibrilación auricular: qué es, cómo prevenirla, cómo tratarla

Tener información sobre este tipo de arritmia es el primer paso para reconocerla y poder tomar medidas.

Fibrilación auricular: qué es, cómo prevenirla, cómo tratarla

En un corazón normal existe un solo foco que descarga electricidad aproximadamente una vez cada segundo -más rápido en caso de estar nervioso o haciendo ejercicio- provocando que el corazón se contraiga unas 60 veces por minuto. En la fibrilación auricular hay una extraordinaria cantidad de focos que simultáneamente hacen que la activación eléctrica en las aurículas se produzca en torno a 350 veces por minuto.

Existen dos factores importantes que son los causantes de esta fibrilación auricular:

  • La edad. Es un tipo de arritmia que se observa sobre todo en personas mayores. Hombres o mujeres menores de 50 años pueden padecerla, pero el porcentaje no llega al uno por ciento. Sin embargo, en personas de 80 años el porcentaje alcanza casi al 20 por ciento, lo que significa que casi una de cada cinco personas de esa edad va a tener fibrilación auricular porque la edad altera la electricidad del corazón.
  • Cualquier causa que sobrecargue el corazón, por ejemplo la hipertensión arterial o cualquier enfermedad del corazón que haga que aumente la presión dentro de las cámaras cardiacas, y más concretamente en una zona que une la aurículas con las venas pulmonares. Al aumentar la presión, las células empiezan a protestar liberando impulsos eléctricos y creándose las condiciones para la fibrilación auricular.

Para prevenirla, hay que cuidar el corazón con un estilo de vida saludable: controlar el peso, la presión arterial, la sal, no fumar, evitar la toxicidad del alcohol en grandes dosis y hacer ejercicio. También es importante controlar factores de riesgo como la diabetes o el colesterol.

Por último, en caso de padecerla, lo primero que hace el médico es valorar si es necesario que el paciente tome anticoagulantes o no. Si la respuesta es afirmativa, al tomar anticoagulantes el riesgo de sufrir embolias se reduce muchísimo. El siguiente paso por parte del profesional médico es decidir si tiene que luchar para recuperar el ritmo normal del corazón y mantenerlo o es preferible dejar al paciente en fibrilación pero con su corazón controlado. Para mantener el ritmo normal existen desde medicamentos hasta tratamiento con catéteres (ablación). En cualquier caso, siempre hay que individualizar el tratamiento.
Fuente: Fundación del Corazón.

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