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Alimentación después de un trasplante hepático

Luego de la intervención, la nutrición es esencial para la reparación de los tejidos.

Alimentación después de un trasplante hepático

Después del trasplante, las necesidades nutricionales del organismo aumentan, en consonancia con el estrés quirúrgico. El cuerpo necesita recuperar su estado nutricional, especialmente de cara a la reparación y conservación de los tejidos.

Con un sistema inmunológico deprimido, cualquier paciente trasplantado es susceptible de contraer enfermedades por la ingesta de alimentos. Por eso, es fundamental un correcto manejo de los alimentos:

  • Evitar la ingesta de comidas recalentadas.
  • Prestar especial atención a las fechas de elaboración y vencimiento de alimentos perecederos.
  • Cualquier lácteo, así como los jugos de fruta, deben estar pasteurizados.
  • Antes y después de tocar los alimentos, lavarse las manos.
  • Mantener separados y sin contacto los alimentos crudos y los alimentos cocidos.
  • Ante y después de cocinar, lavar muy bien utensilios, mesas y mesadas.
  • Evitar la ingesta de alimentos adquiridos en la calle, bares y restaurantes.

A la hora de seleccionar los alimentos, es importante contar con la guía profesional de un nutricionista, quien dará instrucciones precisas sobre el plan alimentario más adecuado antes del alta:

  • Los lácteos deben ser descremados.
  • En cuanto a las carnes vacunas, ingerir cortes magros.
  • En cuanto a carnes blancas, consumir pechuga de pollo sin piel, o pescados, como merluza, pejerrey, brótola, trucha y lenguado.
  • Sólo recurrir a los siguientes métodos de cocción: hervido, asado (parrilla o plancha), usar papel de aluminio. La carne debe estar siempre bien cocida.
  • El huevo, ya sea entero, duro o en preparaciones, debe estar siempre bien cocido.
  • En el caso de las hortalizas, todas están permitidas, siempre que estén bien cocidas o enlatadas.
  • En el caso de las frutas, todas están permitidas, siempre que estén bien cocidas, o enlatadas.
  • En el caso de las legumbres, todas están permitidas, siempre que estén bien cocidas o enlatadas.
  • El pan puede ser lacteado o integral.
  • Entre los cereales, se cuentan el arroz, la polenta, los fideos y pastas frescas.

 

Fuente: Hospital Austral

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